Ir al contenido principal

La ruptura de pareja.


    Tal vez debería de haber escrito primero algún articulo sobre la (in)comunicacion en la pareja, porque siempre es mejor evitar los problemas que solucionarlos , pero bueno, como en los blog los últimos serán los primeros (los artículos), próximamente escribiré sobre ese tema y posiblemente lo leereis antes que el que tenéis a continuacion.
  Las consecuencias de una ruptura son mayores de lo previsto por los afectados: afectan a la autoestima, la felicidad y por supuesto a la economía personal. A esto hay que añadir si existen compromisos o vínculos estrechos como amistades, hijos o propiedades.
   Cuando una pareja va camino de la separación está centrada en los aspectos negativos que están haciendo que se autodestruya, pero no reparan en los que sí están satisfechos, y de esto se acuerdan cuando se produce la ruptura. Como no ha sido una relación comercial, sino que ha existido realmente amor, por lo menos al principio, se ha creado una dependencia emocional, y sea como sea la ruptura, amistosa o traumática, aparecerán sentimientos de culpabilidad y arrepentimiento, o rechazo, respectivamente
  Las rupturas que se producen antes del matrimonio o cuando la relación ha sido corta son menos dolorosas, porque ha habido menos vínculo o compromiso.  Las parejas de larga duración, sin embargo, tienen que afrontar un mayor cambio en sus vidas, aun cuando la tendencia es que haya más divorcios debido al menor estigma social (no está tan mal visto), la independencia económica de la mujer, o a las facilidades legales de separación, entre otras.
  Durante el primer año de la separación la relación puede llegar a ser peor incluso que justo antes, debido a los “acuerdos” necesarios a que se han visto obligados, custodia de hijos, bienes, amistades, y, en un intento por conservar la autoestima, se culpabiliza a la otra parte de todos los problemas.
  En cuanto a los hijos, estos cambian su actitud, volviendose más exigentes, irrespetuosos y celosos con nuevas relaciones. El padre es el que suele separarse de los hijos, tanto físicamente como psíquicamente, suponiendo para él un esfuerzo mayor, a la madre le queda el apoyo y la compañía de sus hijos.
  Motivos de la separación.
  Normalmente la causa es por un distanciamiento emocional, aunque también puede ser por una infidelidad, o una separación física de largo duración. En personas mayores el hecho de que los hijos ya no vivan con ellos, les da via libre para decidirse si la relación no ha sido buena.
  Los hijos presentan sentimientos confusos, cuando ven que uno de sus padres abandona el hogar, se preguntan si también les abandonará el otro, pueden culparse de la separación y se preguntan si han sido buenos hijos, por eso hay que explicarles claramente que el motivo está en  los padres. Puede ocurrir que después de la ruptura los niños se encuentren mejor emocionalmente porque ha desaparecido la hostilidad previa al divorcio, siempre y cuando tengan apoyo emocional por parte de ambos.
 Algunos datos:
-El cincuenta por ciento de las familias americanas corresponde hoy a segundas uniones. 

-El promedio de duración de un matrimonio actual es de 7 años, y uno de cada dos matrimonios termina en divorcio. 


-El 75% de las personas que se divorcian se vuelven a casar. Sin embargo, aproximadamente el 66% de las parejas de segunda unión, que tienen hijos del primer matrimonio, se separan. 


-Un 50% de los sesenta millones de niños menores de 13 años viven con uno solo de sus padres biológicos y su nueva pareja. 


- El 50% de las mujeres están vinculadas a una familia reconstituida, como madres o como esposas de hombres con hijos. 


-Dos de tres primeros matrimonios de parejas menores de 30 años terminan en divorcio.
Fuente: Jeannette Lofas, EE.UU.
Comparte esta entrada en twitter, facebook o G+ aquí abajo.
Sigue el blog en Twitter @el_homosapiens o en Facebook homoo sapiens

Comentarios

Entradas populares de este blog

Las emociones. La teoría de James-Lange

Una emoción es un proceso que implica una serie de condiciones desencadenantes o estímulos relevantes (lo que nos produce la emoción), la existencia de experiencias subjetivas o sentimientos, diversos niveles de procesamiento cognitivo (lo que pensamos), cambios fisiológicos o activación (los cambios en el organismos), patrones expresivos y de comunicación, que tienen efectos motivadores, es decir, movilizan para la acción, y una finalidad: la adaptación de la persona que siente esa emoción al ambiente en continuo cambio.

Adivinando lo que piensas. La estructura de nuestra memoria

Circula en Internet un email (también me ha llegado por Whatsapp!) con una prueba mental de sumas aritméticas con un final sorprendente. No cuento más, quien la quiera realizar está a continuación y para el que la conozca o para el que no le apetezca poner a trabajar un poco sus neuronas puede ir al final de post  donde podrá leer algo sobre las teorías que explican cómo almacenamos nuestro conocimiento en la memoria.

CUANDO L@S DOCENTES GRITAN

Hace unos días  en la puerta enorme de una escuela, colegio, centro escolar como lo conozcan, estaba esperando que me abrieran para poder retirar a mis hijas a la hora de salida del turno escolar, habíamos unas diez madres afuera esperando, sonó el timbre y se escucho a los niños y niñas caminar y hablar hacia la puerta, eso es normal, lo que no era normal eran los gritos de la maestra que les decía a gritos: "Formense, escúchenme  no se van si no se forman!!, se callan!!! pero están sordos!!! los gritos siguieron durante diez minutos, entre los pedidos desaforados de la docente y el habitual barullo de los niños, retardó la salida diez minutos amenazándoles que no saldrían si no se callaban, finalmente consiguió que nadie hablara, la maestra que gritaba abrió la puerta y nos brindó una mirada desafiante a las madres que creo yo también teníamos miedo que nos gritara, tomamos a nuestros hijos y salimos de ahí.