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La habitación de Ames. Percepción e ilusión



A finales de los años 40, el investigador Adelbert Ames diseñó una serie de ilusiones visuales con el objetivo de demostrar cómo la mente construye hipótesis sobre la profundidad. Este investigador es fundador de la corriente psicológica denominada transaccionismo.
Para Ames la persona ejerce un papel activo en el proceso perceptivo ya que percibe el entorno y lo interpreta en función de su experiencia con el ambiente. Cuando aparece algún conflicto perceptivo, que contradice la experiencia perceptiva, la persona "dialoga" con el entorno y reajusta su experiencia ambiental. Según el transaccionismo: El mundo que cada uno conoce es un mundo en gran medida creado a partir de la experiencia propia que se adquiere al interactuar con el ambiente.
La consecuencia es que los juicios perceptivos que la persona se forma del entorno son altamente subjetivos. El mundo que percibimos es un mundo creado por nosotros mismos a través de nuestras experiencias y transacción ambiental, y es un mundo que refleja nuestras expectativas, necesidades y objetivos particulares, o sea, nuestra manera de ser y de estar en el mundo.
Para poner a prueba estos principios, Ames diseñó una serie de experimentos perceptivos en los que la aplicación de asunciones previamente adquiridas comporta como resultado una percepción distorsionada y una experiencia incomprensible por parte del observador. Sin embargo, cuando uno es capaz de adivinar que principio aplicado no es correcto, o sea, cuando comprende por qué lo que ve no parece posible, entonces su experiencia ambiental cambia y también lo hace su interacción con el entorno.
Construyó una habitación trapezoidal que el observador miraba a través de un agujero. En realidad, una de esquina de la habitación está más alejada del observador que la otra. Pero, cuando se mira desde un ángulo determinado, la habitación parece normal.




Si un hombre se sitúa en la esquina alejada y un niño pequeño se coloca en la esquina más cercana, el niño parece más grande que el hombre debido a la perspectiva distorsionada. 
Fuente: Blog psicoenredos 

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Psicología-Psychology blog

Comentarios

  1. JOSÉ ENRIQUE URDAY GARCÍA26 de noviembre de 2017, 3:18

    Me importa mucho la psicología, de hecho estoy por estudiar para ser psicoterapéuta, creo que tengo una habilidad nata para tratar a la personas con problemas en su salud mental. Las fobias, el miedo, la ira y en general todas las emociones LAS TRATO aplicando mi propia experiencia, y me ha dado resultado que si pondría un consultorio tendría éxito con mis pacientes. Tengo 54 años de edad.

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