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Experiencias cercanas a la muerte





En los últimos diez años se ha consolidado la fiesta de Halloween, eso está bien, para el país de las fiestas, a ver si en los próximos diez años podemos importar el sistema educativo finlandés...




A propósito de esta fiesta de los muertos, mucho se ha hablado de las experiencias cercanas a la muerte, se han dado muchos casos en personas que han sufrido una experiencia traumática al borde de la muerte o han sobrevivido a un muerte clínica (según las estadísticas le ocurre a una de cada cinco personas que la superan). Las experiencias más comunes han sido la de sentir como si el alma abandonara su cuerpo, ver pasar toda su vida delante de ellos en un segundo, sensación de paz y tranquilidad y ver la luz al final del tunel. 


La ciencia ha dado una explicación a todas estas experiencias, así, la sensación de dejar el cuerpo se puede equiparar a la parálisis del sueño, que es un trastorno en el que se produce incapacidad transitoria de moverse y que ocurre entre el estado de sueño y la vigilia. El ver pasar toda la vida puede ser por la liberación de la hormona noradrenalina, que se segrega en situaciones de estrés y que podría afectar a las zonas del cerebro encargadas de almacenar la memoria a largo plazo. Lo de la luz al final del tunel se achaca a la disminución del flujo sanguíneo y oxígeno en el ojo que se podría producir en la situación traumática. Según científicos de la Universidad de Maribor, en Eslovenia, lo común en estas experiencias es la concentración elevada de CO2 en la sangre, que podrían ser las causantes de las alteraciones en el cerebro.

Y en cuanto a los muertos vivientes o zombies, hay una extrana enfermedad llamada síndrome de Cotard o del muerte viviente, en el que la persona que lo padece cree estar muerta, siente que no le funciona ningún órgano, que tiene gusanos bajo su piel e incluso se huele a sí misma  a carne podrida o descompuesta. Para morirse de miedo.




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Psicología-Psychology blog

Comentarios

  1. Interesante lo del síndrome de Cotard, no lo conocía. Y si, desde luego para morirse de miedo.

    Un saludo!

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  2. Pues sí, muchas veces la realidad supera la ficción. Saludos

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  3. Gracias por dejar tu opinión, saludos

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