Ir al contenido principal

El efecto Google y la realidad aumentada



Hace muchos años cuando no tenía teléfono móvil recordaba muchos números de teléfonos de memoria, ahora sólo podría recordar unos cuantos, no me hace falta, ya que están todos bien ordenados alfabéticamente en la agenda del teléfono, en la agenda del ordenador o en la nube. Algo parecido pasa con la información que obtenemos de Internet, y especialmente de buscadores como Google. Así, cuando necesitamos un número de teléfono, una dirección, una receta o la letra de un villancico no nos lo pensamos dos veces y echamos mano del móvil, en unos segundos tenemos la información que buscamos. La consecuencia de esto es que, como no nos hace falta, retenemos menos información en nuestra memoria porque sabemos donde recuperarla, esto es lo que se ha llamado el efecto Google.
Este fenómeno fue descrito y bautizado con ese nombre por un equipo de investigadores de Estados Unidos: Betsy Sparrow, Jenny Liu y Daniel M. Wegner en julio de 2011, y cuyo estudio fue publicado por la revista Science. El efecto consiste en que se olvida aquello que sabemos que está en internet y que tenemos fácil acceso. Esto implica un tipo de memoria llamada transactiva, propuesto por el psicólogo David Wegner en 1985, según el cual un experto en alguna materia se despreocupa de aquellos conocimientos que posee otro miembro del mismo grupo de investigación.
Uno de los experimentos consistió en dar información a dos grupos de personas, a uno de ellos se les dijo que esa información se guardaría en un ordenador y al otro gurpo que la información no quedaría guardada en ningún sitio. El resultado mostró que las personas que sabían que esa información se había guardado se habían esforzado menos en recordarla. Otro experimento consistió en mostrar preguntas y respuestas a los participantes que tenían que guardar, algunas en el ordenador en un lugar específico, otras en un lugar genérico y un tercer grupo de respuestas que no se guardaban. También aquí se observó que las que respuestas que no se habían guardado eran las que mejor se recordaban. Lo que importa ahora, en la era de internet, no es recordar un dato, sino recordar donde se puede encontrar esa información.
Internet se ha convertido en un gigantesco disco duro externo, un banco de datos general que está haciendo que nuestra memoria cambie, o al menos nuestras estrategias de aprendizaje, pasando de recordar muchos datos a la habilidad para encontrarlos en el exterior de nuestro cerebro.
Y lo próximo está por llegar: LA REALIDAD AUMENTADA, que es la nueva tecnología que se está desarrollando para obtener información de lo que estamos viendo, sobreponiéndola, mediante las cámaras de nuestros móviles, gafas como las Goggle Glass, o guantes al estilo de la película Minority report de Tom Cruise. Se añade información digital procedente de nuestra conexión a internet a lo que estamos viendo en el mundo real. Por información no será...
                                                      

Comentarios

Entradas populares de este blog

Las emociones. La teoría de James-Lange

Una emoción es un proceso que implica una serie de condiciones desencadenantes o estímulos relevantes (lo que nos produce la emoción), la existencia de experiencias subjetivas o sentimientos, diversos niveles de procesamiento cognitivo (lo que pensamos), cambios fisiológicos o activación (los cambios en el organismos), patrones expresivos y de comunicación, que tienen efectos motivadores, es decir, movilizan para la acción, y una finalidad: la adaptación de la persona que siente esa emoción al ambiente en continuo cambio.

Adivinando lo que piensas. La estructura de nuestra memoria

Circula en Internet un email (también me ha llegado por Whatsapp!) con una prueba mental de sumas aritméticas con un final sorprendente. No cuento más, quien la quiera realizar está a continuación y para el que la conozca o para el que no le apetezca poner a trabajar un poco sus neuronas puede ir al final de post  donde podrá leer algo sobre las teorías que explican cómo almacenamos nuestro conocimiento en la memoria.

CUANDO L@S DOCENTES GRITAN

Hace unos días  en la puerta enorme de una escuela, colegio, centro escolar como lo conozcan, estaba esperando que me abrieran para poder retirar a mis hijas a la hora de salida del turno escolar, habíamos unas diez madres afuera esperando, sonó el timbre y se escucho a los niños y niñas caminar y hablar hacia la puerta, eso es normal, lo que no era normal eran los gritos de la maestra que les decía a gritos: "Formense, escúchenme  no se van si no se forman!!, se callan!!! pero están sordos!!! los gritos siguieron durante diez minutos, entre los pedidos desaforados de la docente y el habitual barullo de los niños, retardó la salida diez minutos amenazándoles que no saldrían si no se callaban, finalmente consiguió que nadie hablara, la maestra que gritaba abrió la puerta y nos brindó una mirada desafiante a las madres que creo yo también teníamos miedo que nos gritara, tomamos a nuestros hijos y salimos de ahí.