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La teoría de la mente: cómo piensan los niños.

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Un niño no piensa como un adulto, su mente no se desarrolla completamente hasta después de la infancia. Tener esto presente es algo fundamental de cara a su educación y nos va a ahorrar mucha frustración y contrariedades en la difícil tarea de su educación. En comparación con otros animales, el ser humano nace sólo con algunas capacidades, pero esta inmadurez al nacer, que nos hace dependiente durante mucho tiempo de otras personas, nos permite tener más plasticidad (característica humana que permite establecer nuevas conexiones neuronales que hace que nuevas áreas del cerebro se encarguen de funciones nuevas) y aprender más cosas, al tener una mente más flexible. "Considerada en términos de desarrollo del cerebro la gestación humana realmente dura 21 meses, 9 meses en el útero seguidos por 12 meses bajo el cuidado de la madre" Martin, 1992.
El desarrollo psicológico de un niño está ligado al desarrollo biológico, ambos transcurren paralelos y se necesita una maduración biológica para alcanzar un desarrollo psicológico óptimo, además de otros factores. Esto puede darse en algunos casos a la inversa: situaciones de traumas o abusos psicológicos influyen en el crecimiento y maduración física. Cuando el bebé comienza a moverse y a realizar actividades con su entorno, el desarrollo psicomotor es muy importante ya que es la base del desarrollo cognitivo, del lenguaje, del desarrollo social y emocional.
Según la teoría del desarrollo cognitivo y de la inteligencia del psicólogo suizo Jean Piaget, (1936) el desarrollo en los primeros años de un niño constaría de varias fases:
La adquisición de la inteligencia sensoriomotriz, que va desde el nacimiento hasta los dos años. Se construye a partir de los reflejos innatos y los primeros hábitos hasta que el bebé es capaz de actuar de forma intencionada. En esta fase habría seis estadios en los que se van adquiriendo nuevas capacidades en su relación con el contexto. Al principio las conductas son automáticas e innatas, con su repetición adquiere conductas no innatas como succionar el pulgar, después aprende a coger objetos, o empujarlos, tiene conductas casi intencionales con las que explora su mundo exterior. En el cuarto estadio aparecen las primeras conductas de anticipación, por ejemplo llora cuando ve que su madre se levanta (para salir de la habitación). Poco a poco va incrementando el número de conductas que es capaz de hacer y finalmente, sobre el año y medio o dos años sus conductas implican una representación mental anterior a la acción. La imagen mental que precede a la solución de un problema evita la necesidad de realizar conductas de tanteo. Es en los últimos estadios de esta fase del desarrollo donde se manifiesta la capacidad de representación, denominada función simbólica, con la imitación, la imagen mental, el dibujo, el juego simbólico y el lenguaje.
A partir de los dos años aproximadamente y ya conseguida la capacidad simbólica y de representación aparece lo que se ha denominado la Teoría de la Mente, el niño es capaz de pensar y razonar acerca de lo que piensa y siente internamente, es capaz de ponerse en el lugar de los demás e inferir lo que piensan o por qué tiene determinadas conductas. Dos aspectos fundamentales son el carácter interpretativo para representar el mundo mental y un carácter inferencial y predictivo, que sirve para pronosticar hechos que van a ocurrir. La edad a la que se considera que se tiene una plena teoría de la mente es a los 4-5 años. Una prueba que se puede realizar a un niño de esta edad para ver si ha desarrollado la teoría es la tarea de la falsa creencia. La siguiente escena es observada por el niño evaluado: una niña tiene una canica que mete en su bolso, otra niña no tiene nada en su caja, la primera niña se va de la habitación y mientras vuelve, la segunda saca la canica del bolso y la mete en su caja, cuando vuelve la primera, ¿dónde buscará la canica? al preguntar al niño, si ha formado una teoría de la mente, responderá que buscará la canica en su propio bolso, por que, según el conocimiento de la niña, creerá que sigue en ese sitio. Los niños que aún no la han desarrollado no saben discriminar la información que tienen con la que tiene la niña. Con la teoría de la mente el niño es capaz de interpretar la realidad.

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