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El problema de Linda: la falacia de la conjunción

En el razonamiento probabilístico -el que usamos al hacer una predicción o pronóstico- solemos usar los llamados heurísticos, atajos que nos ayudan a razonar y que usamos para economizar recursos cognitivos y esfuerzo. Lo malo de esto es que al usarlos se producen sesgos o errores sistemáticos, uno de ellos es la falacia de la conjunción. Una regla básica cuando asignamos probabilidades a acontecimientos que nos rodean es el principio de extensión, que dice que la probabilidad de una conjunción, por ejemplo que llueva y que sea lunes, no puede ser mayor que la de uno de sus constituyentes, en este caso que llueva o que sea lunes, evidentemente, la probabilidad de que sea lunes será siempre mayor que la probabilidad de que sea lunes y además llueva. Esto que parece obvio, no lo es tanto. Para estudiar este fenómeno Kanheman y Tversku, 1982b) propusieron el problema de Linda. Linda era una mujer de 31 años, soltera, sincera y muy brillante, licenciada en filosofía y comprometida en temas de discriminación y justicia social. Propusieron a un grupo de voluntarios que asignaran probabilidades que se Linda fuera una de estas opciones: -Que fuera maestra en una escuela. -Que trabajara en una librería y asistiera a clases de yoga. -Que fuera feminista. -Que fuera asistente social en psiquiatría. -Que fuera miembro de la Liga de Mujeres Votantes. -Que fuera cajera en un banco. -Que fuera agente de seguros. -Que fuera cajera de un banco y feminista. Algunas de estas opciones pueden ser más representativas de la personalidad de Linda que otras, y se diseñaron sus características para que fuera representativa de una feminista activa. Así, se compararon las probabilidades asignadas a las opciones feminista, cajera de banco, y cajera de banco y feminista, el 85 % eligió de más probable a menos probable feminista-cajera de banco y feminista-cajera, se viola aquí el principio de extensión, ya que se le asigna más probabilidad a que sea ambos cosas, cajera y feminista, que cajera, cuando, como veíamos al principio, la conjunción de varias circunstancias nunca puede ser más probable que una de ellas sola. Este sesgo cognitivo se llama falacia de la conjunción. Foto de Flickr

Oficinista feminista

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